EL POSTRE ITALIANO POR EXCELENCIA: TIRAMISÚ

Sin duda, uno de vuestros postres top y uno de los más reconocibles de la gastronomía, no solo italiana, sino mundial. La historia del tiramisú se escribe con café, cacao, queso mascarpone, huevos, azúcar y un sinfín de anécdotas que sitúan su origen en una u otra parte de Italia y su autoría en chefs pasteleros de la más variada índole 🙂 El tiramisú está compuesto esencialmente por bizcocho de soletilla, bizcocho o galletas tostadas humedecidos con café, una crema a base de huevos batidos y azúcar que se extiende sobre él, queso mascarpone que puede montarse junto a nata y cacao en polvo que, como toque final, se espolvorea por encima. Sin embargo, estos son los ingredientes más básicos, los cimientos de una receta que no es única y llega a tener diferentes variantes geográficas y, también, personales.

 

Y aunque en ocasiones se defienden sus orígenes más románticos, lo cierto es que la verdadera historia del tiramisú es que no existe evidencia que pueda calificar ninguno de sus relatos de origines conocidos como ciertos y son muchos los reposteros que se atribuyen su autoría. Sea como fuere, sea cualquiera de las historias cierta o menos cierta, si en algo coinciden los historiadores y expertos gastronómicos locales es en señalar que su concepción es con toda probabilidad posterior a la segunda mitad del siglo XX y que Véneto fue, sin apenas discusión, el lugar de alumbramiento por mucho que la Toscana, el Piamonte y Friuli-Venecia Julia intenten disputarse tal honor.

 

Tras esta información, lo que os debe de quedar claro no, clarísimo es que el mejor tiramisú del mundo mundial, solo lo podréis disfrutar en una esquinita ídem entre la Rambla y la Explanada de España de #Alicante.